Pilar Mateos

Mi tío Teo

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Portada del Libro

Mi tío Teo
Español, Vascuence, Catalán, Gallego,

ANAYA

1987

109 páginas

19 x 12,5 centímetros

Ilustraciones:
Javier Serrano

ISBN: 978-84-207-2906-0

Sinopsis

Puede que algunas veces te pase lo mismo que a mi;que empiecen las cosas y no las terminas. Todo lo dejas a medias -te dicen-, al principio mucho y luego nada. Sin embargo, no tiene importancia. Es una manera de investigar, de probar fuerzas y de ir aprendiendo. A mí me pasa con los libros. Estoy escribiendo, incluso estoy cerca del final, cuando noto que no ha salido como yo quería y no me gusta.
Entonces lo tiro a la basura o lo olvido en el fondo de un cajón, por si un día -nunca llega ese día- me decidiera a corregirlo. En uno de esos libros sin terminar nació el tío Teo. Él no era ni mucho menos el protagonista de la historia. Se asomaba, de paso, por algún capítulo y apenas se le veía. Era como una de esas fotos donde se te distingue borrosamente entre un grupo numeroso, y hay que forzar la vista para asegurarse de que esa figurilla en sombra eres tú.En este caso la figura borrosa no se conformó. Un día el tío Teo se salió de la foto, exactamente se salió del cajón, decidido a ser el protagonista de su propia historia. Y como es un poco obstinado lo consiguió. Los que le conocen opinan que también es divertido, y me han hecho alguna observación sobre él. Dicen:el tío Teo apenas habla. Y es un perdedor. Es verdad. El tío Teo va a su aire y no siempre le salen bien las cosas, pero ha conseguido abrirse paso y se ha situado, calladamente, en el primer plano de la fotografía. Además tiene otra cualidad que espero que sepáis apreciar:Es un amigo.

Notas de Pilar

En gran parte, el juego de Mi tío Teo está basado en el equívoco de la edad. El tío Teo no llega, como se espera, con gafas y bolígrafos, sino con una cresta en el pelo, con un calidoscopio al cuello y pringado de caramelo de fresa. El tío Teo acaba de cumplir siete años, algunos menos que su sobrina. La historia está narrada por la sobrina, en primera persona, con espontaneidad y frescura, con humor y algunos giros que rozan el "nonsense". El lenguaje es elegante, con musicalidad infantil atemporal. La figura de "La pequeña esquimal" aporta la referencia de respeto y amor hacia los viejos y los "distintos". Se puede disfrutar con este cuento a partir de los nueve años, tal vez, de los ocho.